No soy ninguna experta, ni hago fotos maravillosas, pero tampoco soy una gran cocinera y tengo un blog de cocina…así que, siguiendo la tónica de mis recetas (simples y variadas), os iré dando algunos consejos, que he aprendido en mi primer año en la blogosfera (mis primeras fotos no son dignas de ver).
Si algo me ha impulsado a estar en esta sección, son los mails que recibo en los que me preguntáis cómo hago “esas fotos tan bonitas”….bueno...podríamos discutir mucho con ese calificativo de mis fotos, pero bueno….
Para todos aquellos que queráis aprender a hacer fotos “de verdad”, os aconsejo que os leáis los post publicados por Mc, de Webos Fritos, que él sí que es un experto en el tema…
Deciros que me centraré en fotos hechas al plato en sí…al principio de tener el blog quise hacer una puesta en escena de cada plato (botella de vino, copa, cubiertos, mantel…) hasta que vi que aquello me estresaba demasiado y me desviaba de mi verdadera intención de tener el blog: dar a conocer las recetas que me gustaban…así que mis fotos, normalmente, sólo son de la receta en cuestión…
Primera regla de oro: no utilicéis nunca flash. Esta foto…
…está hecha sin flash y esta otra con…
...se ve claramente la diferencia…
Buscar un hueco cerca de una venta e intentar crear allí un “lugar de trabajo” (aquí veréis el mío), aunque no sea fijo…bastará con una mesa con un apoyo para poder poner la cartulina que nos servirá de fondo. Es suficiente con que dispongáis de una cartulina blanca (a poder ser brillante en lugar de mate, de ventas en papelerías). Veis el ejemplo en la segunda foto (arriba, con fondo blanco).
Las cartulinas en fondo marrón o negro son adecuadas cuando se quiere resaltar el contenido del plato (sobre todo si el alimento es monocromo).

Espero que la entrada de hoy os haya ayudado…si tenéis alguna duda o consejo que compartir, dejad un comentario… Sonia - L'Exquisit